Agradecimiento a Organizaciones Sociales y personas que nos hicieron llegar su solidaridad ante la detención del miembro del Movimiento Social Rubén Ortiz
Desde el Movimiento Social de Misiones queremos expresar nuestro profundo agradecimiento con las expresiones y las acciones concretas de solidaridad recibidas frente a la detención del Licenciado Rubén Darío Ortiz, miembro de nuestro movimiento y Secretario General de la Central de Trabajadores de la Argentina filial Montecarlo.
La detención fue realizada por miembros del Escuadrón 10 de Gendarmería Nacional con asiento en Eldorado y cumpliendo una orden judicial del Dr. Mario Hachiro Doi.
El dirigente social, docente e historiador permaneció detenido desde el día jueves 12 por la tarde, hasta el día viernes 13 al medio día. Desde su detención hasta su traslado a la sede del Juzgado Federal de Eldorado, concretado a las 9 horas de ese mismo día, estuvo esposado.
Este sistema democrático criminaliza y judicializa a quienes se resisten a permanecer indiferentes a la violación cotidiana y naturalizada de derechos humanos tan básicos como el de la alimentación, la educación, la salud y la protesta. Este gobierno democrático tolera sin inmutarse que en Misiones miles de familias tengan hambre, no puedan mandar a su hijos a escuelas dignas y no tengan garantizada la salud pero los reprime o criminaliza cuando desesperados por el abandono y el hambre se ven obligadas a salir a las calles, a vivir en carpas a la vera de las rutas o a cortarlas para que sus reclamos puedan hacerse visibles.
Es que la cuestión central sigue siendo el reclamo de los tareferos que constituyen el sector más vulnerable y explotado de la economía yerbatera. Obligados a trabajar sometidos a condiciones laborales inhumanas, excluidos del acceso a un subsidio de 225 pesos por no estar oficialmente registrados como trabajadores, monto que desafía cualquier intento de poder alimentar cotidianamente a sus familias que en la mayoría de los casos comparte su trabajo.
Con la convicción de que el destino de nuestra democracia y la calidad de sus instituciones depende de la forma en que se responda a las demandas sociales y que el caminono pasa por colocar esposas en las manos que reclaman, sobre todo cuando son manos de un docente que sólo cumplía con su compromiso de acompañar a quienes se ven afectados en sus derechos humanos.
Desde el compromiso de luchar para que estas deudas de nuestra democracia puedan ser saldadas nos vemos en la necesidad de expresar que nos preocupa la permanencia de mecanismos de coacción y violencia para reprimir a dirigentes que luchan por defender derechos humanos básicos. Si criminalizamos las protestas sociales y procesamos a los dirigentes que defienden derechos humanos ¿Qué viene después?
Desde el Movimiento Social agradecemos a las personas y organizaciones hermanas que nos acercaron sus expresiones solidaridad y nos tendieron sus manos y ratificamos nuestro compromiso inclaudicable con la construcción de una sociedad plural y donde la paz sea fruto de la justicia.