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Trabajadores recuperan entre 10 y 15 empresas por semana en el país
Posadas. De acuerdo a los datos oficiales de organismos nacionales, por semana en la República Argentina se están concretando de 10 a 15 recuperaciones de empresas por parte de sus propios empleados.
Dos de las causas que explican el fenómeno se centran en la crisis financiera y la económica global, sumada a las fragilidades de la oferta y demanda en la Argentina.
Lo anterior se desprende de las aseveraciones de dos referentes vinculados al movimiento de recuperación de empresas, que están en Misiones para participar de un taller sobre cooperativismo.
Lucina Buzio, miembro del Área Empresas Recuperadas, del Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (Inaes) comentó que los datos son parecidos a los que se detectaron en plena crisis social Argentina del 2001.
Mientras que Marcelo Ruarte, socio e integrante de la “Cooperativa Hotel Bauen, Buenos Aires, Una Empresa Nacional”, comentó que “con la recuperación de las empresas se salvaguarda al derechos constitucional de un trabajo digno”. Ese establecimiento fue tomado por sus trabajadores en el 2003, tras haber sido cerrado y abandonado por sus propietarios en diciembre del 2001.
Es parte del universo de casi  250 empresas recuperadas que en toda la Argentina  sobreviven gracias a la determinación de sus trabajadores y la solidaridad de la comunidad “que resistió junto a los trabajadores los innumerables intentos de desalojo, represión y persecución a los que aún son sometidos a raíz de la falta de una legislación clara que proteja estas experiencias”, comentaron desde el Movimiento Social, organizador de un debate sobre la temática en suelo misionero.
El emprendimiento está ubicado entre las avenidas Corrientes y Callao de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y desde su reapertura se convirtió en un espacio por donde circulan organizaciones sociales, políticas, gremiales, estudiantiles y trabajadores de todo el país que recrean la esperanza de empleo digno.
“Tenemos 146 empleados-socios en el hotel, que cobran en promedio 1.400 pesos mensuales. El mayor peligro es la orden de desalojo que dictó una jueza porteña, a instancias de los hijos del anterior patrón. Por eso dormimos con un ojo abierto”, disparó Ruarte.
Una particularidad es que estas experiencias no pueden proyectar sus acciones futuras ni sus planes de negocios a causa de los procesos judiciales iniciados por los dueños previos, los préstamos vencidos y la falta de blanqueamiento de los trabajadores.
A la hora de “detectar los síntomas” que determinen que una empresa puede ser recuperada por sus empleados a causa de un posible vaciamiento de sus dueños, los citados enumeraron: “no cobrar los sueldos en tiempo y forma, no pagar los aportes sociales, la acumulación de las cuentas impagas a los proveedores y las de los servicios públicos, ahí hay que aferrarse a las máquinas, aguantar y sostener el sentido de pertenencia. Ya que el trabajo dignifica tanto al hombre, a la mujer y a sus familias”.

Sus características
“Fruto de la desobediencia al desempleo, nutridas por la moral del trabajo y por la legitimidad social que encarnar dicha desobediencia les otorgaba, las empresas recuperadas se desarrollaron en la Argentina del nuevo milenio. Mientras los empresarios huían del derrumbe económico, vaciando sus cuentas bancarias y compañías, estas de trabajadores sin patrones, o más aún, desafiando a los patrones pre-establecidos, lograron conmover a la opinión pública”. Así las definen los investigadores argentinos Ignacio Saavedra y Julián Rebón en el libro titulado “Empresas recuperadas”, publicado en el 2006, producto de una investigación del Instituto Gino Germani de la Universidad Nacional de Buenos Aires.
Mientras que según Buzio y Ruarte, “uno de los mayores desafíos del movimiento de empresas recuperadas es crear una federación nacional que englobe a todos los emprendimientos para poder cerrar las cadenas productivas, generar estabilidad laboral y mejorar los ingresos de los trabajadores”.

Discusión en Misiones
Con el Taller “Empresas Recuperadas, Trabajo Autogestionado. Economía Social y Cooperativismo”, la Escuela de Formación Política del Movimiento Social de Misiones inaugura hoy en Montecarlo su nuevo ciclo. La idea se creó en diciembre del 2007 para aportar al debate y la discusión de los temas centrales de la provincia.
La actividad comenzará a las 9:30 con el relato de la experiencia de Ruarte, seguirá con la exposición de José Orbaiceta, vocal por Cooperativas del Inaes, quien llegará acompañado de técnicos. La jornada finalizará con un panel abierto.
Entre los ejes que se discutirán se destacan el contexto en que surgieron y se desarrollan las empresas recuperadas y el trabajo auto-gestionado en la Argentina; Economía Social y Asociativismo, conceptos básicos y el rol del Estado en el acompañamiento de los diferentes emprendimientos.
Mientras que para mañana se prevé un encuentro con los obreros de la Planta Celulósica Piray. La intención de los referentes del Bauen es contactarse con las mujeres auto-convocadas de esa localidad.
Por la tarde los visitantes se encontrarán con los tareferos de Montecarlo, quienes reclamaron durante los meses de febrero y marzo por el subsidio para la inter-cosecha.


El dato
250
empresas recuperadas existen en el país y se gestaron desde la crisis del 2001.


Apoyo desde el Estado Nacional
El Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (Inaes) depende orgánicamente del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, y su titularidad en la   actualidad está a cargo de Patricio Griffin.
Se trata de un organismo descentralizado que fue creado por un decreto del Poder Ejecutivo Nacional el   1º de septiembre del 2000.
El Inaes es el organismo que ejerce las funciones que le competen al Estado Nación en materia de promoción, desarrollo y control de la acción cooperativa y mutual.
El Poder Ejecutivo Nacional, en marzo del año pasado, dispuso reconocer rango y jerarquía de Secretario de Estado al presidente del directorio del Inaes, y los vocales tendrán la categoría de subsecretarios.

 Fuente. El territorio
 
 
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