El ADN de su hermana melliza sirvió para reconocerla
Identificaron los restos de Mirtha Coutuné
La posadeña, que estudiaba medicina en La Plata, fue secuestrada por la dictadura militar en noviembre de 1976
. Luego de más de tres décadas los restos de Mirtha Noelia Coutuné, quien fue secuestrada en noviembre de 1976 por la última dictadura militar que azotó a la Argentina y nunca más apareció, fueron reconocidos por los peritos forenses y los antropólogos de la Justicia Federal, que utilizaron el ADN de su hermana melliza María Silvia, para identificar a la posadeña que estudiaba en la Universidad Nacional de La Plata.
“Tengo sentimientos encontrados, pero también mucha bronca porque hubo dos gobiernos democráticos que no hicieron nada para que esta noticia nos llegue antes”, dijo desde Salta, María Silvia Coutuné a El Territorio, luego de recibir la noticia.
“Ella estudiaba medicina en La Plata y militaba en Montoneros cuando un día llegó un camión del Ejercito y se llevaron a todos los que vivían en el edificio. La última vez que tuvimos noticias de ella fue en noviembre de 1976, yo estaba presa y después por testimonios no dijeron que los fusilaron el 31 de diciembre de 1976 en la zona de San Isidro o Vicente López”, recordó María Silvia, sobre los últimos días de su hermana melliza.
“Los peritos me informaron hoy (por ayer) que es mi hermana. Ella estaba en un cementerio de la zona de Vicente López en una fosa con otras 15 personas y sus restos fueron exhumados en 1985 y llevados a La Plata para hacer los estudios, pero los dejaron olvidados a ella y a más de 200 personas desaparecidas”, relató con bronca desde Salta donde vive la misionera.
Y agregó: “Dos gobiernos democráticos sabían de los cuerpos y los dejaron tirados en La Plata sin hacer nada. Unos pocos fueron reconocidos por las huellas dactilares y luego un juez pidió que se hagan los estudios de ADN”.
“A nosotros nos sacaron la muestra hace más de diez años y mi madre se murió sin saber dónde estaba su hija, eso da bronca contra los gobiernos de (Ricardo) Alfonsín y (Carlos) Menem”, confesó.
Mirtha tenía 24 años y estaba embarazada cuando fue secuestrada por la dictadura militar. Su familia fue perseguida y torturada en distintos centros clandestinos de detención del país.
Su hermano Mario, quien es docente universitario en la Facultad de Ciencias Exactas y desarrolla tareas gremiales en la agrupación Tribuna Docente, comentó a El Territorio: “Siento paz. Me enteré por mi hermana hoy al mediodía (por ayer) que el equipo que trabajó con los restos de mi hermana logró identificarla”.
“Ella estuvo en un lugar conocido como Pozo de Arana (centro destinado a las embarazadas o mujeres con bebés, que dependía de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, y más precisamente de la Brigada de Investigaciones de La Plata) hasta que, según la versión oficial, fue muerta en un enfrentamiento, pero a ella la fusilaron el 31 de diciembre de ese año”, reflexionó.
“Nosotros hicimos todas las denuncias en derechos humanos, en los organismos internacionales y en el poder judicial y nunca obtuvimos respuestas”, explicó Mario sobre el proceso que llevó tres décadas.
El posadeño dijo que “es un golpe muy duro, estoy como aturdido, aunque uno tenía la certeza de que estaba muerta, uno nunca espera este tipo de noticias”.
Mientras que María Silvia explicó “es una etapa cerrada y ahora puedo hacer otras cosas y buscar a los responsables porque sin justicia no hay paz”, reflexionó.
Luego de los trámites de rigor ante la justicia federal, los restos serán traídos a Misiones para su velatorio y despedida final por parte de sus hermanos.
Fuente. www.territiriodigital.com