A un día del lanzamiento del Programa Hambre Cero, los tareferos de Montecarlo, acompañados por sus familias volverán a ocupar la Ruta Nacional 12 para denunciar los salarios de hambre que están cobrando en la zafra yerbatera. “Nos están pagando 15 centavos, de los que nos queda 12 después de los descuentos, por día son menos de 40 pesos, nosotros no podemos vivir con eso”, sostuvo Cristóbal Maidana delegado del Sindicato de Tareferos, Trabajadores Transitorios y Desocupados de esa localidad.
Durante el mes de abril los trabajadores aceptaron comenzar la cosecha con el compromiso del gobierno provincial de enviar inspectores del Ministerio de Trabajo y la Dirección General de Rentas para controlar la legalidad de la actividad. Solo en dos oportunidades llegaron a la zona, durante la semana santa y este miércoles justo cuando los tareferos no pudieron ir a los yerbales por las lluvias que se registraron en los últimos días.
Tras el primer mes de cosecha, con los recibos de sueldo en mano, pudieron comprobar que ningún tarefero alcanzó un sueldo superior a los 600 pesos. En promedio del salario fue de 378 pesos. Situación que los obliga, según plantean, a retomar la protesta.
A principios de este mes entregaron una carta al gobernador de la provincia donde manifiestan el anhelo de hambre cero para sus familias y reiteran que esa es una problemática que padecen desde hace varias generaciones. “Nos duele mucho reconocer que el HAMBRE está instalado en nuestras casas hace mucho tiempo y que se convirtió en una de los dolores más difíciles de enfrentar. Porque con hambre no se puede pensar, con hambre no se puede trabajar, antes del medio día, Sr. Gobernador, en los yerbales el HAMBRE se siente tanto que nos cuesta el doble o el triple juntar el raído”, se destaca en la misiva entregada a Closs en el aniversario de la localidad.
En la nota agregaron además que “de hambre nos estamos enfermando y muriendo. Ojalá podamos ver ese tiempo del HAMBRE CERO, peleamos todos los días para que eso pase y para que nuestros hijos y nietos no sigan viviendo y trabajando en las condiciones que lo hacemos hoy nosotros y lo hicieron antes nuestras madres y nuestros padres”.
Los tareferos lamentaron que no haya habido respuestas de parte del Gobernador a esta carta como tampoco del Concejo Deliberante local a quien pidieron la semana pasada una ayuda económica urgente para evitar que la situación de las familias se agrave aún más.