En una nueva semana de protestas, docentes y estatales de toda la provincia coincidieron en una marcha que reunió a miles de trabajadores en la plaza 9 de Julio. Hasta allí llegaron con la demanda de una recomposición salarial de manera urgente, la equiparación de las asignaciones familiares, la cancelación de la deuda con docentes y jubilados y la apertura de paritarias provinciales para democratizar la discusión salarial.
El paro por 48 horas convocado por la Central de Trabajadores de la Provincia tuvo una adhesión que llegó, en el sector docente, a más del 90 por ciento en algunos puntos de la provincia. “Este paro es un parazo, producto de la decisión de los trabajadores en distintas asambleas de toda la provincia”, sostuvo Juan Pasaman Secretario General de la CTA provincial quien reclamó se abran las paritarias en Misiones y “que se democraticen las relaciones laborales”.
Desde el Frente Gremial Estela Genesini resaltó una vez más la participación de los docentes en la medida de fuerza y sobre todo en la movilización de este miércoles. “Esta manifestación nos da fuerza y legitimidad para seguir al frente de la lucha” planteó la referente de UDNAM y agregó que “cualquier anuncio de mejora salarial que realicen, de ahora en más, las autoridades provinciales o los gremios “amigos” será producto nuestra lucha”.
Genesini le recordó al ministro de Educación Luis Jacobo que el reclamo de los trabajadores está amparado por la Constitución Nacional y Provincial que protege el derecho a huelga y que prevé además un salario mínimo, vital y móvil y advirtió que quien incumple la ley es el gobierno provincial. “Todavía hay docentes a quienes le deben 2008, 2009 y todo el 2010”.
“El tiempo de la foto terminó, queremos resultados en el salario básico. No puede ser que nosotros estemos luchando y otros, que nos traicionaron, se sienten a negociar sobre nuestras espaldas. A mayor entrega vamos a profundizar la lucha”, advirtió Rubén Ortiz delegado departamental de UDPM de Montecarlo quien además destacó que la verdadera defensa de la Educación Pública la están dando en la plaza, en la calle y en las asambleas. “El financiamiento educativo tiene que estar en el presupuesto, no queremos más políticas compensatorias”.
“El mandato que traemos de la zona norte es profundizar la protesta y vamos al corte de ruta la semana que viene, porque estamos cansados de que no nos escuchen, se están burlando de nosotros. El gobierno cree que los docentes no tenemos derecho a un proyecto de vida que incluya que nuestros hijos vayan dignamente a la escuela, a la universidad, ellos creen que nosotros tenemos que conformarnos con apenas comer”, se quejó Irene Correa docente de Montecarlo.
RECUPERAR EL SINDICATO
A lo largo de toda la marcha los docentes repudiaron la actitud de las conducciones gremiales tanto de UDPM como UDA que según denuncian traicionaron a las bases a cambio del cobro de la cuota sindical o del auspicio de algún evento.
“Vamos a triunfar no sólo cuando consigamos mejores salarios, vamos a triunfar el día que recuperemos el sindicato de los traidores que a la hora de la verdad nos venden por la cuota sindical”, planteó Mariana Lescafete de la Agrupación Alfredo Bravo y remarcó “los que traicionan a las bases sepan que las bases son las que sostienen este movimiento”.
“Nuestros hijos valen 30 pesos”
En representación de ATE su secretario general Nora Dedieu llamó a la unidad de todos los trabajadores para enfrentar la política de atropello a los derechos laborales del gobierno provincial. Pidió al igual que varios de los oradores la equiparación de las asignaciones familiares. “Estamos luchando para que nuestros hijos dejen de valer $30 para este gobierno. Ellos lo que quieren es hacernos desaparecer”, remarcó.
También los trabajadores jubilados reclamaron el pago de los salarios en blanco y una verdadera movilidad jubilatoria del 82%. “Queremos sueldos en blanco como corresponde, déjennos vivir y morir con dignidad, tenemos derechos”, sostuvo una jubilada docente.
NO A LAS REPRESAS
En la marcha también volvió a escucharse el NO a la construcción de mega represas sobre los ríos de la provincia. María Alvez, empleada estatal del sector salud y vecina de Puerto Azara, autoconvocada contra Garabí, recordó una vez más las consecuencias que traería a la provincia la construcción de una nueva hidroeléctrica. “Quieren inundar nuestras tierras, donde producimos para darles de comer a nuestros hijos”, advirtió.